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Nobleza obliga

Quienes han seguido este blog fuera de micrófono, y antes mi voz desde el otro lado del micrófono, sabrán lo cercano e importante que ha sido para mi el cabildeo por el estado de la Ruta Nacional 40 entre Esquel y Gobernador Costa. Hace unos días regresé de un largo viaje rutero en el que transité ese tramo por primera vez en años. Después de meses y meses de voces amigas contándome destrozos y mejoras y nuevos destrozos, pude verlo todo por mí misma. En honor a la verdad, hay tramos todavía deshechos por baches con diploma de cráteres o banquinas comidas por el paso de los vehículos pesados y algún que otro invierno. En general, la señalización de advertencia varía entre muy buena e inexistente. Prima la muy buena, así es que tomo lo inexistente como un detalle a ser salvado, con urgencia claro está. Hay tramos hechos a nuevo y ya mostrando algunas huellas de desgaste por el tránsito de camiones que no perdona. Pero hay otros en los que se observa el trabajo ya hecho o en progreso, lo...

Autitos chocadores

Hace unos días veía en uno de los canales locales cómo se daban a conocer las alternativas de un control de alcoholemia llevado adelante por el área correspondiente, con el respectivo Subsecretario a cargo de implementación y declaraciones posteriores. Me pregunté entonces lo que me ha quedado como duda de siempre: si acaso sirven estos controles aislados cuando el conductor irresponsable está en todas partes, no alcoholizado precisamente, y poniendo muchas vidas bajo el capricho de sus (in)habilidades al volante. O mejor aún: ¿estamos apuntando realmente al problema? La vida moderna tiene maneras para sacar a un ser humano de ese equilibrio, a veces precario, que lo lleva a mantener la presión a raya. Y para esto, la petrovida en la que nos debatimos los comodorenses nos brinda algunas alternativas que van desde el consumismo exacerbado hasta la superficialidad absoluta. Y en medio, claro, la creencia de que tenemos todo bajo control y nada ni nadie puede desafiarnos. Cuando lidiamos...