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Autitos chocadores

Hace unos días veía en uno de los canales locales cómo se daban a conocer las alternativas de un control de alcoholemia llevado adelante por el área correspondiente, con el respectivo Subsecretario a cargo de implementación y declaraciones posteriores. Me pregunté entonces lo que me ha quedado como duda de siempre: si acaso sirven estos controles aislados cuando el conductor irresponsable está en todas partes, no alcoholizado precisamente, y poniendo muchas vidas bajo el capricho de sus (in)habilidades al volante. O mejor aún: ¿estamos apuntando realmente al problema? La vida moderna tiene maneras para sacar a un ser humano de ese equilibrio, a veces precario, que lo lleva a mantener la presión a raya. Y para esto, la petrovida en la que nos debatimos los comodorenses nos brinda algunas alternativas que van desde el consumismo exacerbado hasta la superficialidad absoluta. Y en medio, claro, la creencia de que tenemos todo bajo control y nada ni nadie puede desafiarnos. Cuando lidiamos...

Jugando en la vereda

Sentados y mirando pasar este mes de Enero de 2008 que va llegando a su fin, las charlas mutan desde la inocente pregunta “no te vas de vacaciones?” hasta la omnipresente en las sombrillas políticas de nuestro tiempo: “a vos te parece que le da para la Presidencia?”. Es claro que la figura de las especulaciones políticas veraniegas es Mario Das Neves. Ni siquiera los primeros pasos, algo tambaleantes a veces, de la administración del otrora delfín y ahora Intendente comodorense Martín Buzzi logra desplazar el foco de atención por mucho tiempo. Allí lo tenemos, a Don Mario jugando en la vereda del poder que en este turno ha devenido en K y empezando a meter pie en las quintas en las que nadie se atreve, so riesgo de quedar en la misma tierra del olvido que le ha tocado a mucho caudillo con más aspiración y prosapia. Aunque es todavía pronto y el resultado aún más que incierto, la curiosidad es inevitable. Algo de la incredulidad puesta en hipótesis no puede disimular esa excitación que...

La mirada femenina del poder

Es la frase de la hora. A qué negarlo. Avanzó primero en el continente y ahora está en el umbral de nuestra puerta. Si lo pensáramos con detenimiento, no debiera existir una mirada femenina ni masculina de nada, y menos del poder. Pero es innegable que la mirada de género todavía tiene mucho por decir en el escenario de igualdades disímiles en el que nos movemos. Y el escenario de la política siempre ha sido más una arena de circo donde nos caben las lentejuelas y acrobacias que los roles dominantes. ¿Habrá caído el famoso techo de cristal que teníamos las chicas en los ruedos políticos? ¿O sólo se habrá corrido un par de metros más arriba en algunas partes para seguir siendo oprimente en otros ruedos? Quizás podríamos suponer que ha dejado, como aquellas ventanas que se abren y cierran para liberar moscas, que al menos una o un par de nosotras cruce la barrera y se confíe diciendo "ahora nos llegó la hora" para luego cerrarse sin previo aviso y dejarlas atrapadas en un terri...

La Otra Campaña

Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje. Yevgeny Yevtushenko Poeta ruso contemporáneo Hoy es día de elecciones. De esas que nos tocan cada cuatro años y siempre terminan dividiendo discusiones familiares, cafés de bar, conversaciones al paso. Como los clásicos del fútbol en el antes, pero como los grandes pecados en el después, con una previa a plena voz desafiando al rival y una eterna crítica no asumida en el resumen posterior. Estamos en veda, sí, lo sé. Pero no de pensamiento ni de acción. Hoy es, según el folklore de la democracia mediática -esa que surge cada dos años- el día en que los ciudadanos ya se han llamado a la reflexión y votan en pos de eso. Me sorprende, entonces, todavía hoy recibir en mi correo electrónico la otra campaña. Esa que no habla de las propuestas de uno y otro, que muchos recién han visto en los grandes medios nacionales en esta última semana. Es...

Unos pocos perros verdes

En el imperio del petromaterialismo hablar de valores, esencia y principios es un gesto de anacronismo ya no siempre perdonado. Si bien nunca he sido una nostálgica de las que enuncian que "todo tiempo pasado fue mejor", en estos días no puedo evitar sentirme un tanto perdida entre tanta maroma que nos dice que las cosas son como son y poco podemos hacer por cambiarlas. Que he sido y soy una idealista lo confieso y, según la época, con mayor o menor sentido de la realidad. Pero ¿no te pasa últimamente que llegás a un punto cada día en el que te gana la indignación, seguida de un profundo estado de indefensión, cuando ves que los límites que nos protegen como ciudadanos, como trabajadores, como miembros de una sociedad, se vulneran con total impunidad? Los cambios en las reglas de juego te dejan invariablemente fuera de la que solía ser tu cancha y el dueño de la pelota de ocasión te mira socarrón mientras vos desgranás argumentos para seguir en juego. El nivel de relajación e...

Los Otros

Definidos los nombres que nos rodearán en carteles, imágenes y voces hasta Septiembre y Octubre, es otra lista la que también se define. Los una vez más no candidatos quedan oficializados y las preguntas se acallan. Ya no hay danzas de nombres, ni mesas con identidades trocadas como cartas. Podríamos decir, no sin cierto fatalismo, que la suerte está echada aunque nunca me he resignado a aquello que lo da todo por perdido y menos en este ruedo donde lo perdido casi nunca es recuperable. Tras haber pasado por las diferentes propuestas de unos y otros, o al menos los esbozos, no queda sino la vergüenza ajena de no haber encontrado para nuestra ciudad más destino posible que los garrapateados al azar, descolgados de la realidad, o prolijamente ordenados en una agenda estratégica de veinte puntos paupérrimos, o en un discurso incoherente que reúne lo que no se pudo, lo sí se pudo y el cómo se nos trata, llevados adelante por algún caballito de batalla que poco se acerca a la inquietud del ...

Estos son los días

Este año a los comodorenses nos ha tocado vivir en difícil. Desabastecidos, paralizados, piqueteados o piqueteros, deambulamos entre góndolas buscando el litro de leche imposible o hacemos colas interminables en la estación de servicio menos congestionada para llegar al surtidor donde con suerte todavía habrá algún tipo de combustible, el que sea. Atrás quedó el tiempo del marketing, en el que tenían que convencernos de que aquella marca era mejor que esta. Esta vez los publicistas la tienen fácil. Ya no optamos por el combustible más "verde" o eficiente, o el de la empresa que nos regala puntos por fidelidad. Vamos por el que tenemos más a mano en medio de la urgencia o la provisión obligada "por si empieza el paro". No buscamos vivir en el lugar que siempre soñamos. Nos conformamos con lo que podemos pagar, a sobreprecio y mal ubicado. No elegimos los productos que nos gustan. Elegimos los de precios acordados, las ofertas, las promos y, si vienen de un mayorista ...